Historia de la UNOPII

Escrito por Super Usuario.

Antecedentes de la Unidad.

En México, la historia de las organizaciones sociales independientes, está llena de encuentros y desencuentros, de grandes avances pero también de retrocesos. La búsqueda de referentes de unidad ha sido una constante en la historia de nuestras organizaciones. El carácter de estos va desde el amplio y coyuntural, hasta el clasista y estratégico.

Durante la década de los años ochentas, son tres los grandes referentes históricos organizativos que se pueden comentar: la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE); la Coordinadora Nacional del Movimiento Urbano Popular (CONAMUP), y la Coordinadora Nacional Plan de Ayala (CNPA).

Estas tres instancias coincidían, aunque de forma y con criterios similares, en que la organización debería permitir trabajar en dos sentidos; el primero en la atención de las demandas económicas de los diferentes sectores y el segundo, en la construcción y consolidación de un proyecto de transformación social a favor del pueblo explotado. Las organizaciones que  formamos la UNOPII nos desarrollamos únicamente en el sector urbano y campesino.

Nuestro actuar en el movimiento campesino.

La Organización Campesina Emiliano Zapata (OCEZ), es fundadora de la CNPA, que durante años representó una forma de defender los derechos de los campesinos de nuestro país, retomado desde su nombre los ideales del General Emiliano Zapata.

La Unión Campesina Obrera Popular Independiente (UCOPI) se integra a la CNPA en 1992.

El programa de la CNPA contemplaba: la recuperación de las tierras en manos de los latifundistas para los campesinos, con la firme idea de sostener el régimen de la propiedad social, abanderándonos con el espíritu del Plan de Ayala; Luchar contra las reformas al artículo 27 constitucional, así como no al pago de todo impuesto predial; El impulso para lograr una mejor producción y su adecuada comercialización a favor de todo el campesinado.

La coordinadora nace con un espíritu de movilización, con una fuerza que permitió recuperar la tierra en varios estados del país, teniendo como bandera al Gral. Emiliano Zapata Salazar, en las fechas históricas 8 de agosto, 10 de abril, fechas que se convertían en grandes concentraciones de protesta de campesinos en la ciudad de México.

En las plenarias se discutía colectivamente el plan de acción, que nos permitía conjuntar las demandas del campesinado y de los obreros.

La primera marcha nacional que se hizo en abril de 1984 y la segunda en abril de 1986, son los movimientos que consideramos más importantes y en donde se reconoció nacional e internacionalmente a la CNPA como una alternativa viable al servicio del campesinado mexicano. Sin embargo no todo es positivo.

Surgen corrientes oportunistas: A lo largo de la historia hemos enfrentado la lucha de clases al oportunismo; de 1984 a 1986 aparece una corriente política conocida como Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) caso que fue denunciado y desconocido durante el primer congreso nacional; de 1986 a 1997 el partido del Trabajo (PT) y de 1997 a 1999 el Partido de la Revolución Democrática. Todos ellos han cambiado de rumbo la lucha política, de principios con que la CNPA nació en la década de los setentas.

Hoy vemos con claridad que la CNPA ya no es independiente como lo dicen sus principios, hoy la CNPA está en las manos del PT y PRD, pues estos la han arrastrado a posiciones de partidos, a intereses mezquinos de unos cuantos.

La CNPA nació sin partido político, por eso tuvo mucho éxito para aglutinar a las organizaciones sociales independientes y no sólo esto, sino también hubo la fuerza y la capacidad para recuperar la tierra en diferentes partes de los estados a beneficio de los campesinos pobres.

Las organizaciones independientes sentimos que el gobierno salinista logró sus objetivos al conformar el Consejo Agrario Permanente (CAP), con miras para la reforma al artículo 27 Constitucional (dic 1991-ene 1992). Muchas organizaciones se vendieron con el gobierno al firmar el finiquito agrario salinista, la CNPA no participó, pero el Sr. Narro a título individual, sí firmo como invitado de honor. Esto el gobierno lo utilizó para no cubrir la demanda de la tierra que exigimos para las organizaciones.  No cabe duda de un contubernio entre el salinismo y el petismo.

La CNPA se formó como una organización para luchar por la tierra, el poder popular, para contribuir a la unidad del movimiento campesino y la transformación social del país, aspectos que se hicieron a un lado por el PT y PRD, quienes oficializaron a la coordinadora y la entregaron a los intereses del Estado al firmar la contra reforma agraria del articulo 27 y desmovilizar a las organizaciones.

Nuestro actuar en el movimiento urbano y popular.

En el caso del Frente Popular Francisco Villa Independiente, no ha existido un esfuerzo o movimiento de unidad, al cual nos hayamos incorporado. Esto no significa que no hayamos participado en diferentes proyectos de unidad. En transcurso de estos años el FPFVI, ha colaborado en diversas coordinadoras tales como la Coordinadora Obrera Campesina Indígena y Popular (COCIP), la Coordinadora Nacional de Organizaciones Sociales Independientes (CNOSI).

Se participa como observadores en el Frente Continental de organizaciones Comunales (FCOC), y en general en múltiples instancias de coordinación, aunque casi en su totalidad estas tenían un carácter coyuntural que impedía construir colectivamente un referente clasista y de carácter estratégico.

Finalmente, y aunque ya conocíamos el trabajo de los demás compañeros de Guanajuato, Chiapas y DF., es hasta la Primera Sesión de la Convención Nacional Democrática, convocada por el EZLN, que las coincidencias políticas, si como el sentimiento de fraternidad y de unidad empiezan a estrechar los lazos entre nuestras organizaciones.

Por nuestras coincidencias, conjuntamente tuvimos que enfrentar a los intelectuales de la política mexicana, que proponían dar un rumbo diferente a el fervor de las masas que se oponían al proyecto neoliberal. Aun con ello no fuimos capaces de impedir que la presidencia de la CND fuera copada por distinguidas personas que en lo absoluto no representaban a los movimientos de masas.

Ya para la segunda y tercera sesión de la CND, fuimos capaces de consensar con los representantes de las organizaciones de masas, impulsar un proyecto llamado FNM, como propuesta al MLN, que por su pluralidad representaba aliarnos con personas y organizaciones que no defendían ni representaban los intereses del pueblo.

Aquí es importante hacer un paréntesis y mencionar que como parte de la búsqueda de unidad, la comunicación y coordinación con la Asamblea Estatal Democrática del Pueblo Chiapaneco (AEDPCh), permitió avanzar en solucionar algunas demandas de carácter económico, y en lo político proponer a Amado Avendaño Salazar como candidato independiente al gobierno de Chiapas, que finalmente y tras el fraude electoral, se declaró como gobierno en rebeldía.

La participación de estas tres organizaciones en los referentes continuadores de la CND llamados Encuentros para el Diálogo Nacional, el Frente Amplio para la Construcción del Movimiento de Liberación Nacional (FAC-MLN), que a la postre terminó dividida entre las corrientes partidistas y las independientes, permitió reconocernos mutuamente y de forma más cercana.

Es hasta 1997, con la denuncia del desvió de los principios de la CNPA, en que establecimos un programa de discusión, que nos diera para sentar las bases y construir colectivamente un proyecto político y social que permitiera aglutinar a los que de manera consecuente continuamos con la lucha independiente y popular, que permitiera sumar esfuerzos e intentar corregir errores del pasado.

Así tras años de constantes reflexiones y discusiones, tras largas jornadas en el DF., Guanajuato y Chiapas, tras foros de consulta con las comunidades de base en los tres estados, y consultando a los congresos generales de los participantes en la Unidad: llegamos a consumar esta idea organizativa en abril del 2000 con la realización del primer congreso de la Unidad Nacional de Organizaciones Populares de Izquierda Independiente.

Durante 12 años se realizaron seis congresos y múltiples esfuerzos como marchas, plantones, foros y más, la unidad nacional llega a su séptimo congreso en abril del 2013, donde se decide la salida de la UCOPI. Siendo el FPFVI y la OCEZ-DI quienes conforman actualmente la unidad, nutriendo así los esfuerzos y el trabajo organizativo.